Pinitos en Youtube: dos meses después

¡He sobrevivido! Como experimento me está gustando mucho. Me ayuda a mejorar mi dicción, a sintetizar mejor las ideas (bendito formato breve), a no relajar mi hábito de lectura y además me está ayudando a recuperar habilidades que tenía oxidadas: desenvolverme con software creativo de distinto pelaje.

Como este es un experimento del que no voy a sacar un céntimo y que no sé cuánto tiempo llevaré a cabo, lo suyo era que no me aligerara la cartera. Así que tiré de software libre y gratuito, con grandes resultados para el coste cero: Sigue leyendo

Paseando por lugares ficticios

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Algo que me hace ameno el rato que intento caminar todos los días, además de escuchar podcasts, es fotografiar con mi smartphone paisajes de todo tipo (de ahí salen las imágenes de cabecera de este blog). En particular me fascina cómo cambian a la luz de las distintas horas del día. Pues bien, me he sorprendido haciendo esto mismo en el videojuego The Elders Scrolls V: Skyrim, una aventura con una extensión de varios kilómetros cuadrados reales repleto de lugares y accidentes geográficos, y una iluminación tan realista que, al igual que en mis caminatas isleñas, me hace estarme parando constantemente a contemplar. Es probablemente el juego de su género con el mundo más cuidado y mejor diseñado.

Y ya que la consola me lo pone fácil para exportar y compartir las capturas que hago mientras juego, he decidido crear una morada donde ir ampliando este particular álbum de fotos de lugares que no existen 🙂

Cuando nos hablamos

The Atlantic ha publicado una interesante entrevista con Charles Fernyhough acerca de la naturaleza del diálogo sonoro o mental que en ocasiones mantenemos con nosotros mismos.

You have some basic intelligence, which any one-year-old baby is showing. They’re able to do all sorts of things, initiate actions, work stuff out, remember stuff. But that’s intelligence before language—it’s prelinguistic intelligence. And then you’ve got this thing that comes along which is language. It’s quite phenomenal how quickly most kids acquire language. The idea is not that you need language for thinking but that when language comes along, it sure is useful. It changes the way you think, it allows you to operate in different ways because you can use the words as tools. Somewhere around age 2, language comes together with intelligence and bang! Something really special is created. And the thing that is created might well be unique in the universe.

Ursula K. Leguin sobre la fantasía

En el prólogo de “Un mago de Terramar”:

Los cuentos heroicos y aventuras fantásticas tradicionalmente colocan al héroe honrado en una guerra contra enemigos corruptos, la cual (habitualmente) termina ganando. Esta convención era y es tan dominante que se toma por garantizada: «por supuesto» que la fantasía heroica consiste en los buenos peleando contra los malos, la Guerra del Bien contra el Mal.

Pero no hay guerras en Terramar. No hay soldados, ni ejércitos, ni batallas. No hay nada de ese militarismo que proviene de la saga artúrica y otras fuentes y que, actualmente, por la influencia de los «wargames» de tono fantástico, se ha convertido casi en obligatorio.

No pensaba ni pienso de ese modo; mi mente no funciona en términos bélicos. Mi imaginación rechaza limitar a un campo de batalla todos los elementos que forman una historia de aventuras y la hacen excitante —el peligro, el riesgo, el reto, el valor—. Un héroe cuyo heroísmo consiste en matar personas me resulta poco interesante, y odio las orgías de guerras de hormonas en nuestros medios visuales, la carnicería mecánica de interminables batallones de demonios con armaduras negras, dientes amarillos y ojos rojos.

La guerra presentada como una metáfora moral es limitada, y peligrosa. Al reducir el campo de acción a «una guerra contra» lo que sea que toque, se divide el mundo entre Nosotros y Yo (bueno) contra Ellos o Ello (malo) y se reduce la complejidad ética y la riqueza moral de nuestra vida a Sí/No, Encendido/Apagado. Esto es pueril, engañoso y degradante. En las historias esquiva cualquier solución excepto la violencia y ofrece al lector un simple consuelo infantil. Demasiado a menudo los héroes de ese tipo de fantasía se comportan exactamente como lo harían los villanos, actuando con una violencia sin sentido; pero el héroe está en el lado «bueno» y por lo tanto terminará ganando. Los buenos terminan triunfando.

¿O quizá los triunfadores terminan siendo «los buenos»?

Si la guerra es lo único a lo que se juega, sí, los triunfadores acaban siendo «los buenos». Por eso no practico juegos de guerra.